Cómo hidratar nuestra piel tras el verano

 

Las vacaciones de verano ya han pasado y, aunque estoy segura de que habéis seguido nuestros consejos y os habéis cuidado la piel todos los días, debéis saber que a la vuelta de vacaciones tenemos que seguir prestando atención a la rutina de belleza que debemos emplear.

El calor, el sol, los altos niveles de humedad, los aires acondicionados y esos cambios bruscos de temperatura a los que nos hemos estado sometiendo provocan que, a pesar de habernos estado cuidando en todo momento, la piel se resienta.

Los tratamientos a los que hay que afianzarse ahora mismo son simples pero esenciales para volver a tener la piel firme, suave y sana. Básicamente hay que exfoliarse e hidratarse lo máximo posible.

Además de la gran deshidratación que sufre la piel en verano hay que tener en cuenta la posible aparición de lesiones en la misma debido al fotoenvejecimiento. Nos encanta el sol. Nos hace sentir bien. Pero también hay que saber cómo y en qué cantidad tomarlo.

Si bien exponernos a los rayos UV nos beneficia ayudando a sintetizar las vitaminas A y D, estar demasiado tiempo bajo el mismo, puede perjudicarnos provocándonos manchas en la piel, un envejecimiento prematuro de la misma y, en los peores casos, la aparición de los temidos melanomas.

Cada vez que salgamos a la calle debemos hacerlo con una buena capa de protector solar de un elevado factor de protección. Olvidaros de los factores inferiores a 30 y apostar por las cremas con FP 50 siempre que podáis. Además, es recomendable contar en vuestro neceser con cosméticos antioxidantes para plantar cara a estos efectos negativos.

Pero, centrándome de nuevo en lo que quería contaros hoy, recordad que para cuidaros la piel tras el verano, primero debéis realizar una exfoliación que elimine células muertas y demás toxinas de la piel para prepararla antes de la hidratación.

Una vez tenemos la piel exfoliada llega el momento de la hidratación intensiva. Para ello hazte con un buen limpiador, alguna que otra mascarilla hidratante, un sérum reparador si tu piel ha sufrido mucho o está especialmente seca y, por último, una buena crema de día y/o de noche.

Intenta secarte bien la piel después de cada lavado. Eso sí, sin frotarte bruscamente con la toalla para no irritar la piel.

Otro aspecto que no podemos olvidar es la nutrición. Ya sabéis, ¡somos lo que comemos! Hay que introducir en la dieta alimentos ricos en betacarotenos para potenciar la producción de vitamina A. Es fácil saber cuáles son estos alimentos pues los betacarotenos dan color a las verduras ricas en ellos (zanahorias, tomates, calabazas, brócoli…).

También es importante tener presentes alimentos ricos en antioxidantes o, dicho de otro modo, nutrientes ricos en vitamina C y E, para que nuestra piel se mantenga sana. Los encontramos en carnes, pescados, verduras y sus aceites y, por supuesto, en la fruta.

Para terminar, además de exfoliarnos, hidratarnos con cosméticos y comer sano, como ya sabéis es necesario beber dos litros de agua diarios si queremos cuidarnos al cien por cien. Que no os de pereza, ¡solo son ocho vasos de agua al día!

 

Ana

Soy consultora de belleza y conozco todos los secretos del maquillaje y los productos para el cuidado de la piel. Me gusta estar siempre perfecta y mi misión es compartir contigo todas las experiencias que me ayudan a realzar mi belleza y a cuidar de mi piel. ¡Siguiendo mis consejos luciréis siempre impecables!

1 comentario

  1. Luisa Maria Garcia Repiso

    Muchas gracias, buenos consejos e información.

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